
Cada semana tiene
una meditación y una clase
La meditación la escuchas las siete noches de esa semana. La misma. Y la clase la haces las siete mañanas. La misma.
Sí, la misma. Y eso es a propósito.
La primera noche estás conociendo el camino. Para la séptima, ya lo reconoces. Y cuando reconoces un camino, dejas de necesitar esfuerzo para recorrerlo.
Doce meditaciones. Doce clases. Ochenta y cuatro noches y ochenta y cuatro mañanas.
Para la noche
84 noches
Con Kavi
Te acuestas, dejas el teléfono lejos, apagas la luz y le das play. De ahí en adelante no tienes que hacer nada más. La voz te lleva primero al cuerpo, después a la respiración, después a lo que esté pasando por tu cabeza esa noche, y poco a poco al silencio.
Ninguna meditación termina despertándote. No hay cuenta regresiva. Si te duermes a los quince minutos, funcionó.
45 minutos cada noche
Por la mañana
El otro lado de la noche
Con Vraja
Te pones de pie donde estés, un metro cuadrado alcanza, y le das play. Nos movemos, respiramos de una forma distinta cada semana, y al final te quedas quieta un momento notando qué cambió entre el principio y el final.
No es una rutina de ejercicio. No cuenta repeticiones ni te pide llegar más lejos cada semana. Es un camino con doce paradas, y cada una te deja algo que te llevas.
20 - 25 minutos cada mañana
Las doce semanas, completas.
Nada está oculto hasta que pagas. Este es el camino entero, en orden.
Noche
1. Estoy a salvo
2. Suelto mi cuerpo
3. Respiro y descanso
4. Dejo pasar
5. No tengo que saberlo ahora
6. Puedo soltar
7. Puedo sentir
8. No tengo que ser perfecto
9. Ya hice suficiente
10. Puedo entregarme
11. Aquí estoy
12. Solo estoy
Mañana
1. Pongo los pies
2. Despego del suelo
3. Me sostengo
4. Giro, abro, descanso
5. Un poco más lejos
6. Bajo el ritmo
7. Subo el ritmo
8. Todo junto
9. Sin mirar
10. Ya me la se
11. Hoy elijo
12. A mi manera
El orden no es una sugerencia, es el método.
Quienes te acompañan
Durante tu trimestre.

En la mañana
Vraja
Mil horas de formación en movimiento, respiración y meditación. Las doce clases de este camino las diseñó ella de principio a fin, con una progresión que va del suelo al centro y de la instrucción al silencio.

En la noche
Kavi
Quince años dentro de la tradición Bhakti — no como tema de estudio, como práctica diaria propia. Escribió las doce meditaciones una por una, ninguna reciclada, con una estructura completa detrás que jamás vas a escuchar explicada.
Lo que esto no es
Esto es una práctica de bienestar y descanso. No es un tratamiento médico ni psicológico, y no reemplaza a ninguno de los dos.
No prometemos curar el insomnio. No prometemos quitar la ansiedad. No prometemos arreglar nada de tu cuerpo ni de tu mente. No hay nada aquí sobre ondas cerebrales, fases del sueño ni química corporal.
Lo que hay es una experiencia hecha con mucho cuidado y un camino contemplativo de verdad. Si vives con algo que te supera, que esto acompañe — no que reemplace.
