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La gratitud se refleja en la actitud

  • Foto del escritor: Kavi
    Kavi
  • 9 ene
  • 4 Min. de lectura

Artículo escrito el 10 de enero del 2021


gratitud
Gratitud


Han pasado más de 8 años desde que empezó este corto proceso de transformación interno. Aún recuerdo con asombro el día uno en que tome la difícil decisión de dejar atrás lo poco que había construido en mi vida material para dedicarme a escudriñar un proceso religioso y cultural del cual no tenía la más mínima idea; nunca supe con que me iba a encontrar en el camino, solo entregué mi corazón y confié en que la dulce corriente del absoluto, la dulce corriente del amor me guiaría paso a paso por las enseñanzas necesarias, lo que no sabía es que esa dulce corriente del absoluto a veces no es tan dulce y lo que antes parecía toda una experiencia del amor divino, terminó transformándose en la más amarga hiel (literalmente) y aquí, empieza esta historia.


Hemos hablado anteriormente que la ruta hacia el amor está más allá de la dualidad, esto significa que tanto el sufrimiento como la felicidad, son polaridades que nos impiden acercarnos a las puertas de este maravilloso camino hacia el absoluto, y por el contrario, el apego a alguno de los dos hemisferios (felicidad o aflicción) nos impide ver con los ojos del corazón, todos los regalos en forma de instantes y de enseñanzas que él mismo camino tiene para con nosotros, y esto incluye absolutamente todo, ¿por qué? Por qué esto proviene del Todo absoluto, sin parcialidades, a veces reímos, a veces lloramos, a veces jugamos, a veces perdemos, a veces nos enamoramos, a veces sufrimos, a veces cantamos y otras veces desencantamos. Esto, querido amigo, es la dinámica de la V I D A.


Hasta aquí podrás pensar, que es completamente obvio lo que estás leyendo, pero la actitud que nosotros como seres humanos manifestamos para con cada una de las actividades de nuestro presente es la que se encarga de acercarnos o alejarnos cada vez más de esa tan añorada meta, ¿por qué? Por qué nosotros estamos dentro de este campo de la dualidad, de la parcialidad, disfrutamos de todo lo dulce, pero rechazamos todo lo amargo, nos sentimos seguros en la luz, pero le tenemos miedo a la oscuridad y así con este movimiento constante y dual, damos vueltas y vueltas al rededor de la Rosa, sin atrevernos a acercarnos a su aroma.


Y la gran pregunta es: ¿Algún día podremos salir de este campo de la dualidad?.

R:/ Esto se sale de nuestra jurisdicción, pues los grandes sabios, maestros y pensadores de la humanidad a través de los años han tenido que vivir en este campo dual todas sus experiencias, aprendizajes y enseñanzas para poder dejar su legado al mundo y compartir a través de sus realizaciones la manera correcta de pasar por esta tierra haciendo el menor ruido posible; cada uno encontró su medicina y desde su corazón, comparte esta medicina como vínculo y vehículo para que otras personas puedan acercarse cada vez más a ese equilibrio, lo bueno: ¡esto puede ser para ti!, lo malo: tal vez no.


Lo que es medicina para unos, puede transformarse en veneno para otros, no por que sea bueno o sea malo, todo es cuestión de ACTITUD.


A pesar de existir muchas medicinas como mantras, sonidos, decretos, plantas sagradas, rezos etc. Todos estos maestros y pensadores han conectado con una medicina en común que nos puede llevar de manera inmediata a ese primer paso de transformación divina, a esa cúspide del equilibrio y a ese Summum Bonum de la existencia humana, y esta medicina es: LA GRATITUD, pues quien entra dentro de la vibración de la gratitud aprenderá prontamente a disfrutar del paisaje de la vida y se sorprenderá cada día con el capítulo nuevo de su propia serie, y como niño aficionado a su personaje favorito, reirá, llorara y se emocionara cada vez que lleguen las olas de la dualidad a través de experiencias gratificantes o sufrimientos delirantes.


Esta GRATITUD, se demuestra con la ACTITUD, que tengamos para con la vida, para con el prójimo, para con la familia, para con nosotros mismos, para con la divinidad, si no mantenemos una postura correcta y solo queremos que lleguen dulces aromas a nuestra vida humana, vas a tener que quedarte encerrado en el rosal, y este mismo rosal en algún momento se quedará sin aroma, así que si o si, estando en esta existencia humana debes aprender a Decir: GRACIAS SEÑOR,  GRACIAS UNIVERSO, GRACIAS VIDA, gracias lo que sea pero gracias, por qué todo lo que manifiestas para conmigo en mi día a día, es lo que necesito para mi propio proceso de transformación divina y lo único que me permitirá reconocer lo que está bien o está mal, es la gratitud con la que vivo mi presente y la actitud con la que recibo mi destino.


Esta actitud debe mantenerse en el día a día, esta actitud es un estado de conciencia que puede pasar desapercibida para aquellos que están cómodamente disfrutando de este dulce sueño de la existencia que es ajeno a la realidad divina.


Así  que querido amigo, si quieres avanzar, deja de quejarte por todo.


Con todo mi afecto.



Kavi.




 
 
 
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